Con el propósito de proteger a la población cusqueña de los riesgos asociados con las inundaciones y desbordes de nuestros ríos, el Instituto de Manejo de Agua y Medio Ambiente (IMA) del Gobierno Regional Cusco ha implementado una estrategia integral que va más allá de la construcción de infraestructuras. Desde los devastadores eventos del año 2010, la institución ambiental regional ha adoptado un enfoque proactivo hacia la gestión de riesgos, priorizando la prevención y la reducción de vulnerabilidades.
Gracias a proyectos como el Huatanay, San Salvador, Taray y Zurite, la vulnerabilidad de la población ha disminuido notablemente, reduciendo así el riesgo de desastres por inundación. La Ing. Bertha Arriaga Velasco, profesional del Instituto IMA, señaló que estas infraestructuras han dado resultados tangibles, lo cual se evidencia por la ausencia de emergencias en las zonas intervenidas.
En la actualidad el Instituto IMA tiene en marcha varios proyectos que continúan fortaleciendo la resiliencia de la región ante posibles emergencias por fenómenos naturales. Entre ellos se encuentran el “Proyecto Río Vilcanota” en Canchis, el “Proyecto Acomayo” y el “Proyecto Quellouno” en La Convención. Además, se anticipa el inicio de otros proyectos en un futuro cercano, lo que subraya la dedicación constante de la institución para salvaguardar la seguridad y el bienestar de la comunidad.
Además, el Instituto IMA ha reconocido la importancia de integrar prácticas ambientales sostenibles en sus proyectos. La preferencia por infraestructuras amigables con el medio ambiente como los muros con gaviones, no solo ha demostrado ser efectiva en términos de reducción de riesgos, sino que también ha proporcionado oportunidades económicas para la población local al involucrar mano de obra no calificada.
Al trabajar en la recuperación de sistemas degradados y servicios ecosistémicos, el Instituto IMA no solo protege a la población de los desastres inmediatos, sino que también promueve la resiliencia a largo plazo al restaurar la funcionalidad de los ecosistemas locales. Este enfoque holístico hacia la gestión de riesgos no solo salva vidas y protege medios de vida, sino que también contribuye al bienestar general y la sostenibilidad de la región cusqueña.
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Cusco, lunes 26 de febrero de 2024